LIBANO, UN PAIS DE DIVERSIDAD
Bordeado por el Mar Mediterráneo y atravesado por dos cadenas montañosas paralelas, el Líbano, con sus 10.452 km2, parece suspendido entre el cielo y el mar. El país está limitado al norte y al Este por Siria, al sur por Palestina y al oeste por el Mediterráneo.
No obstante su pequeña superficie, este país se caracteriza por su increíble diversidad. Una diversidad que se consigue en su relieve, su naturaleza, su cultura y su historia. Del mar azul a sus cumbres nevadas, los paisajes le ofrecen al visitante un sorprendente contraste donde se suceden montañas rocosas y valles regados por ríos y cascadas inagotables. Se pasa bruscamente de bosques y pinos que descienden por los flancos de las colinas, a extensiones desérticas prolongadas por fértiles planicies donde se mezclan granjas y viñedos.
Líbano es también el país de múltiples orígenes, que se remontan a más de 10 000 años de historia. La belleza de este país la constituye su posición geográfica privilegiada, codiciada por diversas civilizaciones que dejaron allí sus huellas arqueológicas y culturales y que se añadieron a la huella indeleble de los fenicios , ilustres ancestros y célebres inventores del alfabeto . Aquí los sitios arqueológicos se suceden en una extraordinaria variedad. Desde los sarcófagos fenicios que se extienden al pie de los templos romanos, a las ciudadelas de las Cruzadas, que cohabitan con las mezquitas de los Mamelucos, el visitante no se cansa de descubrir los testigos de un rico pasado.
El último censo oficial data de los años 30, si embargo, según un estudio estadístico, se estima que el Líbano tiene una población de más de 4 millones de habitantes.
La cocina, reflejo de la cultura del país, sorprende también por la variedad de sus platos. Es conocida por su “ mezzés ”, entremeses de sabores variados. La bebida nacional es el “ arak ” que se obtiene a partir de la uva destilada con anís.
La moneda libanesa es la Libra Libanesa . El visitante no tendrá ningún problema al cambiar sus divisas en este país donde el sistema bancario es uno de los más desarrollados en todo el Medio Oriente. Los sistemas de pago son modernos y la mayoría de los bancos cuentan con cajeros automáticos que aceptan las tarjetas de crédito internacionales.
El idioma oficial del país es el árabe. El francés se habla desde la época del mandato de Francia. El inglés, que es el idioma de los negocios, también es hablado por un gran número de libaneses. Por lo tanto, el visitante no encuentra dificultad en expresarse, ya que la mayoría de los libaneses habla más de un idioma.
Líbano goza de un clima mediterráneo templado con un promedio de 300 días soleados al año. Casi nunca llueve entre junio y septiembre. Entre julio y agosto los días son cálidos y húmedos, con temperaturas que rondan los 30°C . Los inviernos son generalmente frescos, lluviosos en la costa y nevados en las montañas. No obstante, en invierno transcurren muchos días agradables, que son ideales para la práctica de deportes invernales.
El turismo balneario se desarrolló después de la Segunda Guerra Mundial hacia comienzos de los años sesenta, llegando a su más alto nivel en los años setenta. Los centros balnearios se encuentran a todo lo largo de la costa y facilitan la práctica de deportes náuticos. Es fácil desplazarse entre el mar y la montaña, las cortas distancias facilitan este incesante movimiento .
El turismo de invierno, principalmente el esquí, puede practicarse en las grandes estaciones de esquí que existen en el Líbano, entre las cuales cabe mencionar: Los Cedros, Faraya, Laqlouq, Farra, Qanat Bakish y Zaarour . El Líbano es el único país de la región que cuenta con centros de invierno bien equipados conforme a las normas internacionales .
Describir al Líbano no es cosa fácil. El Líbano no se describe, se vive. Es por ello que los invitamos a visitar este maravilloso país a través de un itinerario que los llevará de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo, de una época a otra. |